Boda real inglesa

El 29 de Abril de 2011, en la Abadía de Westminster entre el Príncipe Guillermo y Catalina Middleton (Kate), tuvo lugar la celebración de un evento que para muchos se convertirá en inolvidable. Un evento que levantó pasiones en todo el mundo. Sin lugar a dudas, ha sido la que muchos han bautizado como la boda real inglesa del siglo, debido a la gran expectación a nivel mundial que levantó. Y es que no fue para menos, un despliegue de medios impresionante, en un decorado perfecto para la ocasión.

foto de la boda real inglesa

Consagrados como los Duques de Cambridge tras la ceremonia celebrada en la abadía de Westminster – decorada de manera espectacular para la boda real inglesa, con unos adornos florales impresionantes que daban vida y color a la abadía – ya son marido y mujer. Un momento que se hizo esperar durante un largo año, desde que se hiciera oficial la fecha de la boda.

Kate, que lucía un vestido precioso y radiante, de color marfil, diseñado por la prestigiosa marca de Alexander McQueen, a manos de Sarah Burton. Una longitud de cola de más de 2,65 metros. Preciosa es la palabra con la que se definió el estado de Kate, y es que no era para menos, iba perfecta para la boda real inglesa. El velo, acompañado por una diadema de Cartier, del año 1936, daba el toque perfecto a la Princesa. La diadema fue cedida por la Reina Isabel II.

Desde que la Princesa hizo acto de aparación en su llegada a Westminster, deslumbró y enamoró a todo aquel que la veía. Acompañada al altar por John Hall, su padre, hasta que fue entregada al Príncipe Guillermo de Inglaterra, fue objeto de miradas y fotografías, sin parar ni un sólo segundo.

La Princesa, lucía un escote con forma de corazón, muy elegante y poco atrevido. Optó por la elegancia y es que iban a ser muchos los ojos que la examinarían con lupa. 2.000 invitados estuvieron presente durante la celebración de la ceremonia, que fue televisada por televisión y seguida por millones de personas en todo el mundo. Tras la celebración de la ceremonia de la boda real inglesa, los novios  firmaron el registro de matrimonio en un cuarto privado y muy íntimo de la Abadía, y posteriormente se trasladaron al Palacio de Buckingham.

Fue allí donde se celebró la recepción del convite, donde posteriormente los novios William y Kate salieron al balcón a firmar su amor con el tradicional beso, aunque finalmente fue más de un beso debido a las solicitudes por los ciudadanos que contemplaron como su Príncipe hacia de Kate su esposa.

 

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