Casarse embarazada es una buena idea, ¡te contamos porqué!

Durante muchos años casarse estando embarazada ha sido un verdadero estigma para millones de mujeres. Y es que por tradición casarse es sinónimo del comienzo de la vida en pareja y del matrimonio y el blanco representa la pureza, una pureza que según las tradiciones más arraigadas no ha sido respetada si la novia se casa ya estando embarazada. Afortunadamente, los tiempos cambian… ¡y tanto! Ya que casarse embarazada por la iglesia es incluso un acto de extraordinaria belleza, y hoy te vamos a dar buenos motivos para ello.

Todas sabemos que recibir la noticia de tener un hijo es algo que te cambia la vida, un verdadero antes y después en la vida en pareja. Visto así, que esto ocurra unos meses antes de la fecha prevista para la celebración de la boda puede ser incluso una bendición. Ambos aspectos son totalmente compatibles, y tan solo hay que organizarse un poco mejor para combinar dos de las mejores fechas en la vida de una mujer.

1. Escoge el vestido perfecto y un calzado cómodo

Si hay un aspecto que una mujer embarazada debe cuidarse es el calzado. ¡Tiene que ser cómodo! Piensa que estarás muchas horas de pie y no es lo mismo que sin estar embarazada. El vestido de novia también debe estar adaptado para ello. Casarse embarazada de cuatro meses no es lo mismo que casarse embarazada estando de siete meses… ¡eso se nota! En ambos casos -y en todos- los vestidos de novia se adaptan y encajan a la perfección con las necesidades del cuerpo de la mujer. Accesorios que sirvan a modo de ayuda para que estés más cómoda, como lazos que sujeten la barriga, o una faja por dentro del vestido, serán de gran ayuda.

2. Duerme mucho y descansa bien

Está claro que celebrar una boda estando embarazada requiere especial cuidado y atención, y esto implica que sí o sí debes descansar y tomar los descansos adecuados para que no llegues mal al día de tu boda. Esto incluye dormir el tiempo necesario los meses y sobre todo semanas y días previos a la boda. ¡No debes saltarte horas de sueño y de descanso! Esto es primordial ya que en el día de la boda las horas pueden pasar lentas si hay mucho cansancio, y estando embarazada el cuerpo no puede ir a la velocidad normal a la que estamos acostumbradas.

3. Guarda con fervor tu álbum de fotos de boda

Casarse embarazada

Casarse estando embarazada es además de una doble alegría, un resguardo perfecto para el futuro ya que en el álbum de fotos de boda quedará reflejado y podrás contarlo con alegría a tus hijos y nietos. Casarse estando embarazada o incluso con proximidad a dar a la luz es toda una hazaña que quedará en la memoria familiar para siempre, y visto así, no es de extrañar que cuando pasen unos años, se lo cuentes con alegría y una sonrisa de oreja a oreja a tu descendencia, contando claro está al que estés esperando en el momento de las fotos. ¡Es un momento mágico! Y hay que aprovecharlo al máximo.

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