¿En qué estación del año te gustaría casarte?

Cuatro estaciones y cuatro ambientes diferentes para celebrar nuestra boda. Entornos y sensaciones diferentes para celebrar el día de nuestra vida.. ¿Con cuál te quedas? Con la llegada de la primavera y del buen tiempo, las bodas comienzan a aflorar y los enlaces entre parejas comienzan a ser un hecho, llegando a su pico máximo en verano y continuando, ya con menos bodas, en otoño. Sin embargo, cada vez es más habitual ver unas bodas diferentes de lo habitual, unas celebraciones con tintes apacibles y de aspecto relajado y suave. Hablamos de las bodas en invierno.

Este tipo de bodas destacan normalmente por realizarse en el campo o zonas montañosas, aprovechando la bellísima imagen que otorga la nieve como paisaje, y creando una efecto mágico en conjunto con el vestido de la novia, que en la mayoría de los casos suele ser blanco. Junto a un traje oscuro para el novio y un ambiente apacible y tranquilo, estas bodas sorprenden por su originalidad y por salirse de la tónica general. Sin embargo, esto acaba siendo decisión de cada pareja… ¿en qué estación del año te gustaría casarte?

Un sueño para muchas parejas es, directamente, casarse y celebrar la boda en la playa. En pleno verano y en una isla o zona de mar, decir sí quiero mientras suaves olas bordean los pies de los enamorados suele ser todo un sueño. El término opuesto a una boda de invierno, que acaban dando paso a un término general donde proliferan los enlaces en primavera u otoño, en una iglesia típica o en el patio de algún ayuntamiento acogedor, con climas suaves y sin demasiados sobresaltos.

Por supuesto, cada opción tiene sus puntos a favor y en contra, ya que por ejemplo, un enlace en invierno y más aún en la nieve supone que la novia acabará pasando un frío terrible, ¡eso está claro! Yendo más allá, los vestidos no podrán exhibirse como a todas las chicas y mujeres les gustaría. Por el contrario, un enlace en la playa o en pleno verano puede suponer lo contrario, un calor demasiado fuerte dependiendo de donde estemos. Puede llegar a ser incluso agobiante.

Sea como sea, debemos pensar en que tanto una misma como nuestra pareja y todos y cada uno de los invitados, estén lo más cómodos posibles. La boda es un día único e irrepetible en nuestra vida, y todo debe de ser lo más cercano a la perfección posible, siempre evitando la obsesión y buscando un ambiente que nos haga sentir bien y rodeada de todos aquellos seres queridos. Ya sea en invierno, en verano o en cualquier estación del año. Después de todo, esto sólo acaba repercutiendo en el paisaje… lo más importante, es lo que se concentra en el altar. Nosotras.

Soy una apasionada del mundo de las bodas, de las novias y novios. Me encanta informar a todos nuestros visitantes de las novedades de este sector.

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