Fotos de boda originales: ideas para parejas atrevidas

Los reportajes de boda tiene un denominador común: el romanticismo. A veces excesivo, a veces rayando lo cursi. Las fotos en las que los novios aparecen abrazados o echándose miradas cómplices y sugerentes en estampas tan hermosas como su amor (la playa, una puesta de sol…) quedan muy bonitas, sí, pero es hora de trascender los límites, de pasar (de verdad) lo habitual.

Las fotos al más puro estilo romántico no tienen por qué carecer de originalidad, no decimos lo contrario. Hay auténticas bellezas hechas foto, porque cada vez se innova más. Pero, ¿quién dice que en unos novios que aparecen en una escena más divertida que romántica, o incluso protagonizando auténticos desastres, no impera también el amor? Hoy te traemos fotos de boda originales: ideas para parejas atrevidas

Trash the dress

¿Destrozar el vestido? ¿Dejarlo para tirarlo a la basura? ¿Con el dineral que cuesta? Verás… El traje de novia es exclusivo, lo supiste desde que te lo compraste, desde que hiciste una gran inversión en él o, cuando menos, desde que dedicaste horas y horas, movilizando a parte de tu familia, para encontrar el mejor.

Puedes hacer muchas cosas con él: donarlo, revenderlo, prestárselo a otra persona (si bien hoy día hay tal horquilla de precios y tantas tiendas de segunda mano que lo mismo se te queda para siempre colgado en la percha), etcétera. Pero también puedes darle un último uso del que no te olvidarás jamás.

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Ya hace unos años que el Trash the Dress comenzó a hacerse en lugares como Estados Unidos, pero por esto de otorgar un valor cuasi sagrado al traje de novia no se había popularizado antes. Ahora parece que es una moda al alza.

Una sesión que Trash the Dress viene a decir que lo único que queda, lo más importante, es el amor que os tenéis, además de los recuerdos. Ni las flores, ni el vestido, ni el maquillaje, ni el peinado. Nada. Todo es superfluo si lo comparamos con los que tenéis juntos y el futuro que pensáis construir en torno a ello.

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Elige una localización bonita para contrastar la belleza del lugar con el “desastre”, o un escenario “desastre”, como un edificio abandonado, para jugar con la elegancia inicial de vuestros atuendos. Y prepárate para vivir una sesión, cuanto menos, divertida. No te cortes. Puedes usar desde pintura (como si de una sesión de paintball se tratara), revolcaros por la arena o, literalmente, quemar el vestido.

La anécdota, la máxima protagonista

Al margen de lo que hagas después de la boda, para el momento del enlace te aconsejamos que des a la anécdota el máximo protagonismo. Tu boda es espectacular por los momentos que en ella se viven, que protagonizáis vosotros dos y vuestros amigos y familiares. Eso, ciertamente, no siempre lo pueden recoger los posados.

Ese momento en que una novia sonríe, con los rulos aún puestos, con la broma que le gasta alguien que está cerca para rebajar los nervios; ese momento en que sale de casa para dejar a su alrededor las caras de admiración de sus vecinos y vecinas de siempre, que la conocen desde pequeña; ese beso espontáneo que refleja vuestra felicidad, sin pensarlo, sin que nadie os lo haya pedido.

Foto: Alberto Ballbé (albertoballbe.com)

Foto: Alberto Ballbé (albertoballbe.com)

Siempre es un gran acierto elegir a un fotógrafo o una fotógrafa que sepa ver la anécdota y tenga la capacidad de capturarla en el momento justo, algo que no todos saben hacer. A veces es mejor llevarse la sorpresa de ver qué ha recogido que mirar, simplemente, cómo quedo tal foto, que sabes que se hizo en un momento determinado. Los resultados te sorprenderán más, y seguro que te encantan.

Obtén el recuerdo más hermoso de tu día y no permitas que acabe cuando te vayas a casa la noche de bodas. Siempre hay algo más que vivir, sobre todo lo más importante: vuestra propia historia.

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