La historia de los anillos de compromiso y las alianzas.

Durante generaciones hemos estado usando anillos como representación del amor y el lazo que nos une a nuestra pareja. No obstante, ¿os habéis preguntado alguna vez el porqué de esta tradición? ¿De dónde viene el uso de anillos como símbolo de las emociones que nos llevan a contraer matrimonio? Bueno, si os ha entrado algo de curiosidad tras leer estas preguntas, vamos a compartir un breve resumen de la historia de las alianzas y los anillos de compromiso que nos ayudará a comprender las raíces de esta costumbre. ¿Preparad@s para aprender?

 

Orígenes del anillo de compromiso

Aunque no se conoce una fecha exacta, muchos historiadores creen que esta costumbre surgió en el Antiguo Egipto. Los anillos solían ser fabricados a partir de juncos, salvia y otras plantas que luego eran trenzadas en forma de anillo. La forma circular, al no tener un principio o fin bien delimitado, simbolizaba la eternidad; mientras que el hueco representaba una puerta que conducía a todo lo conocido y por conocer. Por tanto, entregar un anillo a una mujer suponía un mensaje de amor eterno.

Con el paso del tiempo los materiales arriba descritos se fueron sustituyendo por otros más resistentes como cuero, hueso o marfil. Cuanto más alto era el valor del anillo, mayor amor se sentía por la receptora al tiempo que indicaba la riqueza del dador.

El anillo en la Roma clásica

Muy pronto los romanos adoptaron esta tradición, aunque cambiaron sustancialmente su significado: en lugar de simbolizar el amor eterno de los egipcios, el anillo pasó a ser una señal de propiedad con el que los hombres “reclamaban” a sus mujeres. Los anillos romanos se hacían con hierro, material que los harían más resistentes. Algunos historiadores piensan que los romanos fueron los primeros en incluir grabados en los anillos.

El salto a la tradición cristiana

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En algún momento, los cristianos adoptaron la costumbre de incluir anillos en sus ceremonias maritales. Las alianzas pasaron de ser planas a estar sumamente elaboradas; sin embargo, la Iglesia acabó pensando que unos diseños tan ostentosos resultaban ser “paganos”, así que se decidió devolver a las alianzas el aspecto simple de antaño y una apariencia más espiritual.

¿Por qué en la mano izquierda?

Otra tradición relacionada con los anillos de compromiso y las alianzas es la de portar ambas en el dedo anular de la mano izquierda. ¿Por qué se pone en esta posición y no en cualquier otro dedo o en la mano derecha? Pues es posible que sea una costumbre que también debemos a los romanos. Éstos creían que en este dedo se hallaba la Vena Amoris, es decir, la vena del amor, la cual estaría conectada directamente al corazón, lo que haría al dedo anular izquierdo el perfecto para simbolizar el amor al portar el anillo.

Sin embargo, en este punto hay algo más de controversia. Algunos creen que la razón es mucho más práctica: al ser la mayoría de la población diestra, la mano izquierda sería menos usada, así que ponerse el anillo en ésta prevendría daños y desgaste.

 

Sea como fuere, los anillos de compromiso y las alianzas siguen cargadas de simbolismo y un profundo significado, al tiempo que juegan un rol importante en los matrimonios a lo largo del mundo. Podéis usar la sección de comentarios para compartir cualquier información que tengáis sobre la historia de estos símbolos de amor o vuestra opinión sobre la evolución que han tenido a lo largo de los años; y si buscáis un anillo de compromiso, podéis leer algunas de las tendencias de este año en el siguiente artículo.

Fuente: Fourmine.com

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