Pros y contras de casarse por la tarde

Uno de los detalles más importantes y que desde luego es imprescindible para comenzar a preparar la boda es la elección de la hora a la que se celebrará la ceremonia. Y es que no es lo mismo celebrar una boda por la mañana, como ya te contamos, a decidir llevar a cabo el “Sí quiero” cuando ya ha pasado el mediodía. Si ayer te contamos las ventajas y desventajas que pueden ocurrir al casarse por la mañana, hoy te contamos más acerca de los pros y contras de casarse por la tarde.

No podemos negar que escoger casarse por la tarde va mucho más implicado a horarios de verano y épocas en las que los días son muy largos y suele hacer muy buen tiempo. A diferencia de celebrar una ceremonia por la mañana, casarse por la tarde se traduce en dar el “Sí quiero” cuando ya solo quedan unas horas de Sol, y sabiendo que es ahora cuando realmente el día está empezando. Claro que, ¿cómo decidirse por este horario?

Ideal para épocas de verano

Casarse por la tarde es perfecto si la fecha de la boda está fijada para el verano o en general para épocas muy calurosas del año. Al ser a última hora de la tarde o cuando ya ha pasado el mediodía, las horas de más calor habrán pasado y se estará más a gusto y más tranquilo. Importantísimo para que tanto los novios y los invitados. Yendo más allá, celebrarla en la época de verano significa también que los días son mucho más largos y las noches frescas pero no frías, un clima perfecto para disfrutar la boda desde que arranque hasta que termine.

Más facilidades para los invitados… y los novios

Casarse por la tarde suele ser más llevadero para los invitados, especialmente para aquellos que llegan desde lejos o tienen que realizar un viaje de media distancia. Celebrar una boda, por ejemplo, a las 7 de la tarde, implica que los invitados tienen casi todo el día por delante para prepararse y llevar a cabo el viaje, sin tener que salir el día antes y hacer noche en un hotel. De esta manera, se reduce a una sola noche la que tienen que pasar fuera de sus casas. Además, a diferencia de celebrar la boda por la mañana, los novios no tienen que madrugar tanto y tienen toda la mañana para prepararse y arreglarse tranquilamente a expensas de que pueda surgir algún contratiempo, con tiempo suficiente para arreglarlo.

La fiesta acaba… ¿demasiado tarde?

Quizás la mayor desventaja es que la fiesta comienza tarde y obviamente, terminará muy tarde. Demasiado para algunos de los invitados -sobre todo los que tengan salud delicada o sean mayores-  y teniendo en cuenta que éstos no estarán mucho tiempo como asistentes al banquete y la fiesta posterior. Es precisamente aquí donde casarse por la mañana se pone por delante, ya que en este ultimo caso, se tiene todo el día y parte de la noche para disfrutarlo con todo el mundo, mientras que empezando a última hora de la tarde, hay que tener más aguante y saber que la fiesta acabará casi con el amanecer.

Te puede interesar

¡Recibe gratis en tu email las nuevas publicaciones de nuestra web!