Razones para incluir sorbetes de fruta en el banquete de boda, ¡no pueden faltar!

Los sorbetes de fruta son casi una innovación en los banquetes de boda que no llevan muchos años entre nosotros, pero lo cierto es que es una tendencia que se ha expandido como la espuma y motivos para ello no faltan… porque los sorbetes de frutas tienen muchas ventajas y cumplen un papel fundamental en los banquetes de boda, ¿sabes cuál es?

Hoy día en todo buen banquete de boda lo normales que entre el primer y segundo plato nos encontremos con que los camareros nos atienden con un sorbete de limón o de otro sabor ácido, como puede ser de fresa y lima. Puede parecer a priori que no tiene sentido… ¡pero lo tiene! Porque el sorbete de limón permite eliminar el sabor del primer plato de la boca y además, cumple la función de eliminar pesadez del estómago y que se pueda disfrutar del segundo plato igual que se disfruta del primero, sin estar pesado o sin tener ya esa sensación de estar mezclando sabores. Pero yendo más allá, ¿qué más usos podemos darle a los sorbetes de frutas?

Antes del postre, ideal para disfrutar mejor

Sorbete de limon para boda

Tras el segundo plato y haber terminado con todas comidas a excepción del postre, tomar un sorbete de cava por ejemplo es perfecto para allanar el camino y disfrutar completamente del postre, que en ocasiones puede estar relacionado con el tipo de sorbete. También es tradicional tomar un sorbete de limón como pre-postre y tomar de postre un pastel de mousse de limón y nata, uniendo sabores y consiguiendo una muy grata experiencia a la hora de degustar ya la última comida antes de pasar a disfrutar de la fiesta. Pero ojo, porque también hay más posibilidades… a cada cual más interesante.

Sorbetes de frutas del bosque y mango, ideales para después del postre

Sorbete de mango para boda

Tras haber tomado los diversos platos del banquete, sorbetes entre medio, disfrutar de aperitivos y del postre, lo normal es estar completamente lleno y tener incluso pereza para levantarse de la silla… y menos aún de ponerse a bailar. Es aquí donde entra el papel de segundos postres hechos a base de sorbete. En este momento es muy interesante jugar con sabores más exóticos y menos ácidos que el de limón, ya que el objetivo es disfrutar del momento pero también aligerar la sensación de pesadez. Un sorbete de frutas del bosque o un sorbete de mango, por ejemplo, cumplen a la perfección esta función y se comportan como un ideal para dar vía libre a disfrutar de sensaciones muy agradables que gustan a todos y que sientan muy bien antes de tomar bebidas en la barra. A diferencia de los que van entre platos o antes del postre, que se toman en copa con pajita, el último sorbete que va tras el postre se suele tomar en copa grande y con cuchara, teniendo una consistencia más sólida y en ocasiones acompañado de fruta real.

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