Una boda económica, cada vez más habitual

Como seguramente sabrás, una boda supone un importante gasto económico en el núcleo económico de la pareja. Es un paso muy importante para los dos y para sus respectivas familias, un paso que hoy por hoy y debido a la tremenda crisis económica, es cada vez más difícil de dar.

Haciendo sólo un repaso superficial de los gastos que supone la celebración de la boda, nos encontramos con toda la preparación previa, la ropa, el vestido, la celebración en sí, los coches, banquete… con todo esto, no es de sorprender que las celebraciones de bodas continúen cayendo en España… y no precisamente por las relaciones de pareja.

Hoy hemos conocido que en la ciudad gallega de Pontevedra los enlaces de bodas descendieron el año pasado un 23% en comparación con el pasado 2010. Más allá, este año se prevé que sea aún peor ya que hoy por hoy, en la ciudad gallega hay un menor número de enlaces concertados en relación a años anteriores. Y como en Pontevedra, en muchas ciudades de España que de una forma u otra continúan con esta misma tónica.

Formas de ahorrar

En plena inmersión de la crisis económica, las formas para poder esquivar el bache económico son cada vez mayores. Trajes de segunda mano, rebajas de última hora… además de, por supuesto, menús de boda con precios muy contenidos y una llamada a la generosidad de los invitados. Al fin y al cabo, son una gran ayuda para buena parte de las parejas con recursos económicos limitados.

Como apunte interesante, recalcamos que en búsqueda de la boda más económica posible, la lista de invitados también adelgaza hasta tal punto que en ocasiones queda reducido a los familiares y amigos más allegados, dejando atrás a todas aquellas personas no imprescindibles en la pareja. Más carne y menos marisco -sobre todo en el Norte-, celebración de la Luna de Miel dentro del país… formas para que la boda sea un sueño hecho realidad, pero un sueño modesto.

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